viernes, 24 de diciembre de 2010

PEQUEÑO CONFLICTO

El penúltimo día de clases, es decir, el día antes de la fiesta de navidad del colegio, tuve un pequeño conflicto con uno de los alumnos de 6º de primaria. Se trataba de la primera hora del martes 21 y por motivos meteorológicos no se podía salir al patio a realizar la sesión, por lo que el maestro de educación física, propuso un par de alternativas, los alumnos que quisieran podrían irse con él a la sala de ordenadores a realizar unos acertijos sobre educación física y el resto se quedaría en clase conmigo jugando entre ellos a juegos de mesa, la mitad decidió irse a la sala de ordenadores y la otra mitad se quedo en clase, el problema es que los que se quedaron en clase, eran los chicos que además, estaban enfadados por no haber podido salir al patio, con lo que no estaban muy por la labor de cooperar.
Uno de estos chicos llevaba puesto un gorro, el maestro de educación física le dijo que no podía ponérselo en clase y le obligo a quitárselo, pero este en el primer momento hizo caso omiso, por lo que es maestro tuvo que ir a quitárselo con sus propias manos y le hizo guardar el gorro. Más tarde cuando ya me encontraba a solas con los alumnos, este saco el gorro de la mochila y comenzó a jugar con él, le dije un par de veces que lo guardara y no me hizo caso y ya le dije que o lo guardaba o se lo quitaba, a lo que tampoco respondió, entonces me dispuse a quitarle el gorro y guardármelo en el bolsillo, cuál fue mi sorpresa que en voz baja le escuche decir: "me da igual si me lo vas a dar", y le dije que se lo daría a su tutor, posteriormente me contesto "si no me lo das a mí se lo vas a dar a mi madre", a lo que le respondí que viniera su madre a por él, luego al finalizar la clase le comente lo sucedido al maestro de educación física y al tutor del grupo, que me indicaron que había actuado correctamente, mas tarde el tutor del curso le reprendió por su actitud y le dijo que avisara a su madre para que viniera a hablar con él. La madre en mi presencia y en la presencia de su tutor estuvo reprochándole su actitud y nos pidió disculpas por la actitud de su hijo.
La verdad que este conflicto me ha servido para mantener una posición firma ante este tipo de actitudes, lo que más me reconforto, fue la actitud del maestro de educación física y del tutor del curso, apoyándome e indicándome que había hecho lo correcto.

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